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Una persona con VIH puede desarrollar su vida emocional y de pareja, como cualquier ser humano. El hecho de tener un diagnóstico positivo al VIH no la limita a enamorarse, casarse, sentir, amar o tener una relación sentimental.  Muchas personas con VIH tienen pareja y ésta no necesariamente tiene VIH.  Este tipo de relaciones se denomina “pareja serodiscordante”, en la cual una de las personas tiene VIH y la otra no; pueden ser de cualquier orientación sexual, con hijos o sin ellos. La realidad de este tipo de parejas es variada como cualquier persona.

Sin embargo, existen desafíos en una pareja serodiscordante.  Entre ellos podemos citar que pueden carecer del apoyo de sus familias o amigos(as) con respecto a tener una relación afectiva, sólo si estas personas conocen su diagnóstico o el de su pareja; también se pueden presentar tensiones, temores o miedos de parte de ambos. Estas situaciones suelen ser normales y deben siempre compartirse para mejorar la relación de pareja y así evitar daños emocionales.

Además, algunas personas con VIH temen transmitir el virus a su pareja y a su vez las personas sin VIH pueden temer estigmatizar o herir al ser amado. Esto es un reto cuando se enfocan demasiado en el miedo a la transmisión del VIH o por desconocimiento sobre el tema; lo que lleva a las parejas serodiscordantes a no desarrollar plenamente su relación afectiva y por ende su sexualidad.

Los avances en la prevención y el tratamiento del VIH ha ido mejorando la calidad de vida de las personas. Es por eso que en este artículo abordaremos algunos temas que deben tomar en cuenta las parejas para vivir una sexualidad plena sin miedo u obstáculos que puedan deteriorar su relación.

Inicio del tratamiento oportuno y la adherencia.

Es importante mencionar que iniciar el tratamiento de manera oportuna y lograr su adherencia ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, reduciendo así la infección a niveles indetectables; gracias a los medicamentos antiretrovirales y los hábitos saludables como por ejemplo: ser constante en la toma de los medicamentos antirretrovirales y llevar una buena alimentación, descansar bien y realizar actividad física.  Debemos reforzar que el tener una carga viral indetectable no significa que se tengan relaciones sexuales sin protección.  El condón siempre debe estar presente en las relaciones sexuales para prevenir las ITS, el VIH y las reinfecciones.

En caso de emergencia ante la ruptura del condón: Uso de PPE

La Profilaxis Post Exposición (PPE), se utiliza en situaciones de emergencia como puede ser la ruptura del condón o relaciones sin protección. Si en una relación de pareja ocurre alguna de estas situaciones, la persona sin VIH tiene 72 horas para acceder a la PPE que consiste en tomar medicamentos antirretrovirales por un lapso de 28 días para evitar la posible infección por VIH. Esta profilaxis es monitoreada por un(a) médico ya que recordemos que los medicamentos pueden tener efectos secundarios. Cabe resaltar que este tratamiento si bien es efectivo para evitar una posible infección por VIH, se debe tener en consideración las demás infecciones de transmisión sexual a fin de prevenirlas.

Uso constante del condón o preservativo

Entre los tips que podemos brindarte, considera los siguientes puntos:

  • Almacenar los preservativos a temperatura ambiente y evitar llevarlos en una billetera, monedero o bolsillo.
  • Revisar y comprobar la fecha de caducidad y asegurarse de que la envoltura no esté dañada.
  • Utilizar un nuevo condón para cada relación sexual, sea vaginal, anal u oral. Además, debes usarlo con cada pareja sexual o en los juguetes sexuales que uses o compartas.
  • Colocarse el condón y retirarlo de manera correcta al final del acto sexual.
  • Aplicar lubricante a base de agua, lo suficiente y apropiado alrededor del preservativo a manera de facilitar la penetración y sostener una relación sexual placentera. Recuerda; no utilizar la saliva, ni cremas o aceites ya que estos insumos producen la ruptura del condón.

Por último, te invitamos a que converses con tu compañero(a); expresen qué les gusta o disgusta en la relación sexual para reducir los temores y mejorar su calidad de vida en pareja. También pueden asistir a una consejería en pareja, donde se te brindará orientación de manera individual o en pareja. La consejería propicia un espacio de apoyo e información donde las personas pueden llegar a un conocer más acerca del tema, reducir los miedos y fortalecer la comunicación en pareja y de esta manera reducir el riesgo de transmisión del VIH o las ITS, como también saber cómo apoyarse mutuamente, adquiriendo los conocimientos necesarios sobre la prevención con el objetivo de vivir nuestra sexualidad plenamente.

Te invitamos a revisar una presentación del uso correcto del condón en el siguiente enlace: http://bit.ly/2lhpCeH y esperamos que este artículo haya servido de mucha utilidad para ti.